s/TJ:
Jesús entregó su vida a fin
de que pudiéramos vivir para siempre
Jehová tomó medidas para que pudiéramos librarnos de los efectos del pecado
y del castigo de muerte eterna. ¿Qué hizo? Envió a su querido Hijo a la Tierra
para que naciera como un hombre perfecto igual a Adán. La diferencia fue
que Jesús “no cometió pecado” (1Pe 2;22). Por eso nunca fue condenado a muerte y podría haber vivido para siempre.