s/TJ:
Los TJ, escriben en (La Atalaya 1 de septiembre de 2015, pág 3): Sin importar dónde vivamos, respetamos y obedecemos las leyes del país, pero nos mantenemos neutrales en asuntos políticos. Así cumplimos con el mandato que Jesús dio a los cristianos cuando les dijo: “Ustedes no son parte del mundo”. De ahí que no participemos en la política ni apoyemos las guerras (Juan 15:19; 17:16)… Sin embargo, eso no quiere decir que no tengamos trato con la gente. Refiriéndose a sus discípulos, Jesús le oró a Dios: “No te pido que los saques del mundo” (Juan 17:15). Por eso, trabajamos, vamos de compras y a la escuela al igual que nuestros vecinos.