CREACIÓN DE LOS ANIMALES
s/TJ:
"Dijo
luego Dios: Brote la tierra seres animados según su
especie, ganados, reptiles, bestias de la tierra según su especie'. Y así
fue.
Hizo Dios todas las bestias de la tierra según su especie, los ganados según su especie y todos los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios ser bueno. Díjose entonces Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra, y sobre cuantos animales se mueven sobre ella'.Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios le creó, y los creó macho y hembra; y los bendijo Dios, diciéndoles: 'Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados, y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra'. Dijo también Dios: 'Ahí os doy cuantas hierbas de semilla hay sobre la haz de la tierra toda, y cuantos árboles producen fruto de simiente, para que todos os sirvan de alimento. También a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todos los vivientes que sobre la tierra están y se mueven, les doy por comida cuanto de verde hierba la tierra produce'. Y así fue. Y vio Dios ser muy bueno cuanto había hecho, y hubo tarde y mañana, día sexto".(Gn 1; 24-31)
Hizo Dios todas las bestias de la tierra según su especie, los ganados según su especie y todos los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios ser bueno. Díjose entonces Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra, y sobre cuantos animales se mueven sobre ella'.Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios le creó, y los creó macho y hembra; y los bendijo Dios, diciéndoles: 'Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados, y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra'. Dijo también Dios: 'Ahí os doy cuantas hierbas de semilla hay sobre la haz de la tierra toda, y cuantos árboles producen fruto de simiente, para que todos os sirvan de alimento. También a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todos los vivientes que sobre la tierra están y se mueven, les doy por comida cuanto de verde hierba la tierra produce'. Y así fue. Y vio Dios ser muy bueno cuanto había hecho, y hubo tarde y mañana, día sexto".(Gn 1; 24-31)
No fue sino
hasta este día que se hizo a animales que vivirían sobre la
tierra misma. A esos también se
les dio el poder de reproducirse (Gn 1;25) ("Base
para... " pág 14 y 28) Pero Dios no
hizo posible que los animales tuviesen vida sin fin; luego irían
muriendo... La vida de los animales que son inferiores al hombre, es
de menor valor que la vida del hombre. El
creador no hizo a estos animales para
que vivieran para siempre... (2 Pe 2;12) ("De
paraíso perdido a paraíso recobrado", pág 14) ("Usted puede
sobrevivir...", pág 33)
Análisis:
Luego la
muerte ya existía desde el principio...
de hecho las plantas también mueren al
ser comidas o destruidas... Por su
pecado la muerte también afectó al hombre.
El autor sagrado también divide a los animales en tres categorías:
las fieras salvajes, los animales
domésticos o ganados, que constituyen la
principal riqueza del hombre y la
única de los pueblos pastores, y los reptiles.
Es curiosa la
orden de Dios (Gn 1;24) de que la tierra brote seres animados. Los
antiguos creían que los animales eran producto de la tierra
húmeda. Pero aquí se destaca la intervención divina en la
supuesta germinación de los animales de la tierra. El hagiógrafo se acomoda a la mentalidad popular
en muchas particularidades.
s/TJ:
También los animales que se "arrastran sobre la tierra" vivían
únicamente de la vegetación de la tierra... y
así estuvieron haciendo durante 1.656 años... Después del Diluvio pasaron al régimen
alimenticio actual. Esto incluiría a animales como el
león y el leopardo que ahora comen carne.(Gn 1;30)
("Base para... pág 16 y 17)("La Atalaya" de 1.7.62, pág
413)
Después
del diluvio, Dios le dijo a Noé, y
a sus hijos: "Un temor a ustedes y un pavor a
ustedes continuará sobre toda criatura viviente de la
tierra" (Gn 9;2) ¿Quiere decir esto
que los animales tenían este temor al hombre antes del
Diluvio?
En este
versículo el verbo hebreo "hayah" está en el estado
imperfecto, de modo que puede traducirse con
las expresiones "llegará a ser" o
"probará a ser" o "continuará ser" con respecto al temor de
la creación animal hacia las criaturas humanas. ¿Cuál es la
traducción correcta?
Según (Gn
1;26-28), la creación animal estaba en
sujeción al hombre desde el tiempo de su creación. Así
que los animales tenían algún temor al hombre aún
entonces. Ya que el diluvio había
acontecido y pasado esto no había de cambiar sino más bien
continuar.
El
que los animales, antes del diluvio,
deben haber tenido un temor restringente para con el
hombre se prueba por el arca llena de animales que Noé organizó de
acuerdo con la voluntad de Dios. Durante el año que Noé y
su familia estuvieron dentro del arca, los animales
y aves encerrados dentro de ésta tenían un temor hacia
esas criaturas humanas. Por consiguiente cuando salieron del arca
después del diluvio, Jehová les aseguró a Noé y a
su familia que continuaría el temor y pavor de toda cosa
viviente a las criaturas humanas.
Entonces, por
naturaleza, los animales no le harían daño a la humanidad. Aun hoy,
a pesar de los siglos de caza organizada
de los animales por "deporte" y por razones
comerciales, y a pesar del maltrato general de los animales, éstos
todavía tienen este rasgo
característico. Por ejemplo, el Dr. Jorge G.
Goodwin, Curador Asociado de Mamíferos, en el Museo Norteamericano
de Historia Natural, dice: "Normalmente, el leopardo no
atacaría al hombre. Sin embargo, si se le provoca, o si
ha sido herido, el animal se volverá
en contra de los seres humanos y
peleará". Y en cuanto
a las serpientes venenosas conocidas
por su instinto agresivo, tales como la
cobra sudafricana y la cobra de la India,
Raimundo L. Ditmars dice en Snakes of the World que, si se les da la oportunidad,
aun estas serpientes sumamente peligrosas prefieren, por lo general,
escurrirse cautelosamente de la presencia del
hombre en lugar de atacarlo.
Aunque el
hombre ha maltratado algunos animales y ha hecho que se hagan muy
peligrosos, aun así es todavía cierto,
por lo general, que este temor restringente de los
animales para con el hombre continúa hasta el día de hoy. ("La
Atalaya" de 15.7.65, pág 448)