domingo, 9 de febrero de 2014

CREACIÓN DE LOS PECES Y LAS AVES

CREACIÓN DE LOS PECES Y LAS AVES

s/TJ: 

"Dijo luego Dios: 'Hiervan de animales las aguas y vuelen sobre la tierra las aves bajo el firmamento  de los cielos'.  Y así fue.
  
Y creó Dios los grandes monstruos del  agua y todos los animales que bullen en ella,  según su especie, y todas las  aves aladas, según su  especie.   Y vio Dios ser bueno, y los  bendijo  diciendo: 'Procread y multiplicaos, y henchid las aguas del mar, y multiplíquense sobre la tierra las  aves'.  Y hubo tarde y mañana, día quinto".  (Gn 1; 20-23) 

La tierra  estaba ahora lista  para recibir  las primera clases  de vida animal, las primeras almas terrestres... estas almas aparecieron durante el quinto  día creativo, cuando  Dios hizo los  animales del agua  y los pájaros...  Como  a las  plantas, a  cada animal viviente  se le  dio el poder de reproducirse "según su género".  Así, al pasar el tiempo, llegó a haber tantas criaturas del mar que no podían contarse, como las arenas de la  playa.  Los pájaros también  se hicieron inmensos y  llenaron los bosques (Gn 1;20-21). ("De paraíso perdido a paraíso recobrado", pág 14) 

Tanto los "animales del agua" como  los pájaros, vivían únicamente de la vegetación... incluso los  que ahora comen carne... y  así lo estuvieron haciendo durante  1.656 años.   Después del  Diluvio pasaron  al régimen alimenticio actual (Gn 1;30). ("Base para... " pág 16 y 17)("La Atalaya" de 1.7.62, pág 413) 

Después de mencionar la producción de  la vegetación y el hacer visibles los cuerpos celestes,  el relato de génesis describe la  creación de las criaturas marinas, los  pájaros y los animales terrestres  en los "días" quinto y sexto (Gn 1;20-25) 

Aunque la Biblia permite miles de años para estos "días" creativos, esto no satisfará a  algunas personas.  Estas han  leído declaraciones hechas por  geólogos y  otros en  el sentido  de que  la vida  terrestre, tanto vegetal como animal, ha estado  en existencia por centenares de millones de  años.  ¿Qué  se puede  decir acerca  de esto?   ¿Cuál es  el llamado "registro de  las rocas"  que supuestamente  prueba esta alegación?  La persona media, al leer un libro  sobre  geología,   puede  quedar desconcertada o hasta  impresionada  por términos  extraños tales  como cámbrico, devónico y  carbonífero.  Quizás no se dé cuenta  de que estos períodos llamados  así, tal como  los otros  a que hacen  referencia los geólogos, son básicamente el producto de interpretaciones humanas...  ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios?", pág 25 y 26) 

Cuando uno se encara a un cuadro  geológico de los períodos de tiempo de la Tierra  uno pudiera  pensar que los  geólogos encuentran  un registro como ése en casi cualquier lugar  en que caven a suficiente profundidad. ¿Es así?  ¡De ningún modo!...  Puesto que los geólogos nunca han hallado una serie  completa, es obvio que  ellos decidieron el orden  en el cual colocar las  rocas que se  recogieron de  muchos lugares, y  que también asignaron el  tiempo que mejor  les pareció permitir para  cada período. Por lo tanto,  los millones de años  que se supone que cada  uno de esos períodos  geológicos  abarca son  cifras arbitrarias  de los  geólogos. ¿Cómo  las determinaron?   Primariamente por  el período  de tiempo  que calcularon  que  sería  necesario  para  amoldarse a  la  teoría  de  la evolución. ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios?", pág 26 y 27) 

No obstante, recientemente,  los geólogos afirman que  nuevos métodos de fechar confirman sus cálculos de  millones de años para ciertos períodos geológicos.  En  estos métodos se  usan ciertos elementos tales como el radiocarbono, el potasio radiactivo,   uranio  y  torio,  que  emiten partículas radiactivas.   Los científicos  miden la cantidad  de materia radiactiva y el  producto que resulta de su "degeneración"  o pérdida de radiactividad.  Entonces  comparan esto  con lo  que se  cree que  es su proporción  de "degeneración".   Suponiendo que  nada haya  perturbado a esta sustancia desde que fue formada y que la proporción  de "degeneración" haya  sido siempre constante, usan  esta información para calcular  la edad  de  la sustancia  en  la cual  se  halla el  material radiactivo.   ¿Cuánta confianza  se puede  depositar en tales "relojes" radiactivos? ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de  Dios?", pág 27)

Para medir  el tiempo debe haber  un punto de comienzo,  un "punto cero" desde el cual el reloj  empiece  a medir... ¿Pueden los  científicos determinar este punto clave? Allan Sandage  dice:  No.   ¿Por  qué? "Porque ningún astrofísico estuvo presente cuando fueron creados". 

Y Melvin A.   Cook, profesor de metalurgia,  declara: "Desgraciadamente, uno sólo puede suponer  estas   concentraciones   (de   materiales radiactivos), y  los resultados  en edades obtenidos  así no  pueden ser mejores que en esta suposición"  ("Prehistory and Earth Models", pág 24) Note, por otra parte, lo que el  libro ("How Old Is the Earth", de 1959, pág 105) dice  sobre las medidas de tiempo  por degeneración radiactiva: "El obstáculo que  hay en el método es la  falta de distribución general de minerales radiactivos  y el hecho de que  estos minerales radiactivos han sufrido tan gran cantidad de daño por  radiación que frecuentemente muestran  edades que  no concuerdan". No sorprende,  entonces, que  el método de  fechar por degeneración radiactiva haya producido resultados erróneos... hasta  de miles de años. ¿Es base sólida para  dudar de la exactitud del  relato del Génesis  un método  de fechar que  puede tener errores  de miles  de años  y que  comienza con  suposiciones?  ¿Estaría usted dispuesto  a cifrar confianza  en un reloj si usted  no estuviera seguro de que hubiera sudo puesto en  hora a la hora correcta y si usted supiera que tenía el engranaje dañado? ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios?", pág 28 y 29) 

Es interesante notar  que se llama "almas vivientes" a  las criaturas no humanas  con las  cuales las  aguas habían de enjambrar. Este término también aplicaría a la "criaturas  volátiles" (que vuelan) por encima de la tierra sobre la faz de la expansión".  Y también abarcaría las formas de vida marina y aérea, tales  como los monstruos marinos, cuyos fósiles los científicos han hallado en tiempos recientes. ("La vida...¿cómo se presentó aquí?", pág 32)

Análisis: 

En cuanto a la creación de los animales del agua y del aire, el autor sagrado los divide, según una observación vulgar, también en tres categorías: primero, los monstruos  del  agua, como  el cocodrilo y  el hipopótamo,  que abundan   en  el  río y  canales de Egipto; viene luego la multitud  innumerable de los peces, que más o menos viven en el agua,  y , finalmente, los animales que vuelan por el aire sin distinción de clases. Los paganos adoraban en Astarté,   Cibeles y  otras divinidades, con la  fertilidad de  la tierra, la fecundidad de los animales, que son  una  parte importante de  la riqueza del hombre;  aquí se atribuye a  Dios la creación de ellos y la fecundidad con que se multiplican.