s/TJ:
"Y así como les está reservado a los hombres morir una vez para siempre, pero después de esto un juicio, así también el Cristo fue ofrecido una vez para siempre para cargar con los pecados de muchos…” (Hb 9;27-28a) (NM)
Análisis:
“Y por cuanto a los hombres, les está establecido morir una vez y después de esto un juicio, así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para tomar sobre sí los pecados de todos… (Traducción de Hb 9;27-28ª
según NC) El versículo 28a indica
claramente que se hace referencia a la única muerte del hombre: "Así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para tomar
sobre sí los pecados de
todos...." (Hb 9;27-28a) (Rm 8;3) (2Cor 5;21) (Gl 3;13)
(1Pe 3;18)
Claro que los TJ traducen la continuación (v28) de la siguiente manera:
"Así también el Cristo fue ofrecido una vez para
siempre para cargar con los
pecados de muchos". Añadiendo,
de nuevo, el "para siempre"
para justificar el primero que han añadido en el versículo anterior (v27).
Pero el contexto, desde el (v23) lo
que nos está diciendo es de que bastó que
Cristo ofreciera su
sacrificio una sola vez, no
como el sumo sacerdote judío, que
había de hacerlo cada año
(v 25,26). Claro que este sacrificio, por tanto, era para siempre (Hb 9;12). Pero en el pasaje que estamos tratando y su contexto, se
dice que si por hipótesis, la eficacia expiatoria del sacrificio de
Cristo hubiese sido limitada, habría tenido que entregar su vida no una vez, sino
tantas cuantas los pecados de la humanidad superaran esta eficacia a comenzar desde el principio del mundo; y sabemos que Cristo sólo una vez, en la plenitud de los tiempos se ha manifestado para abolir el pecado por su sacrificio (v26) (Gl 4;4). Y tratando de recalcar todavía más que
la muerte de Cristo no debía suceder más que una vez, establece la siguiente
comparación: al igual que los
hombres sólo mueren una
vez, y después el juicio, así también Cristo sólo entrego su vida una vez,
y después la segunda venida,
aunque no para ser juzgado, como los hombres, sino para juzgar.
Por lo tanto, en este pasaje no
está haciendo énfasis en el "para
siempre" del sacrificio
de Cristo, sino en el
"una vez". Y por esto hace la comparación,
en este caso, con la muerte
del hombre que sólo muere una vez.
s/TJ:
Pues, hasta Cristo murió una vez para siempre respecto a pecados, un justo por los injustos, para conducir a ustedes a Dios, habiendo sido muerto en la carne, pero
hecho vivo en el espíritu (NM)(1Pe 3;18). Porque también Cristo murió una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en la carne pero volvió a la vida por el Espíritu: (NC)
Análisis:
El sacrificio
de Jesucristo es único porque es perfecto y de valor infinito dando a Dios ofendido, la satisfacción
conveniente, a diferencia de los
sacrificios del Antiguo Testamento que por su imperfección debían ser repetidos continuamente (Hb 7;27) (Hb 9;12) ( Hb 9;25-28) (Rom 6;9) (Hb
10;10)
Pedro llama a Jesús "el justo". Es una apelación que los cristianos adoptaron -posiblemente bajo la influencia de (Is 53;11)- ya desde los primeros años
de la Iglesia (Hech 3;14) (Hech 7;52) (Hech 22;14)
La explicación de "injusto" no puede ser la
que dan los TJ (Hech
24,15). "Injustos"
son todos los pecadores, y para ser pecador se ha de tener conciencia de pecado
(Rm 2;12-16). Justamente todo lo contrario de lo que enseñan los TJ, para quienes "injustos" son los que no
tienen tal conciencia
porque no tienen el conocimiento necesario.
El efecto de la muerte redentora del Señor fue el llevarnos a Dios, es
decir, acercarnos a Dios,
del cual nos habíamos
alejado por el pecado (Ef 2;13) (Rom 5;2)
Cristo murió en su carne mortal sobre el madero de la cruz, pero resucitó
glorioso cuando su alma glorificada se unió a su cuerpo, al cual comunicó la
gloria de que ella estaba
inundada. En esa misma alma humana, ya gloriosa, unida a la divinidad, pero separada
del cuerpo muerto, que todavía seguía en el sepulcro, Cristo descendió a los infiernos a predicar la
buena nueva de su resurrección.