jueves, 27 de febrero de 2014

DIOS ES COMPASIVO Y MISERICORDIOSO

 DIOS ES COMPASIVO Y MISERICORDIOSO

s/TJ:

"Un examen  de los  tratos de  Dios con la  humanidad también muestra la clase de Dios  que él es.  El  tiene un fuerte sentido  de justicia. No muestra favoritismo  a ciertas  razas de la  gente (Hech  10;34-35).  Es también misericordioso y bondadoso. 

La  Biblia dice lo siguiente acerca de sus tratos con la nación de Israel, a la cual él libró de esclavitud a Egipto: "El era misericordioso... seguía acordándose de que ellos eran carne". Sin embargo, con frecuencia, los israelitas fueron desobedientes y eso entristeció a Dios.  Como dice la Biblia: "Lo hacían sentirse  herido... y  le causaron  dolor aun  al Santo  de Israel"  (Sl 78;38-41) (Sl 103:8,13,14).  Por otra parte, cuando sus siervos obedecen sus leyes, Dios  se regocija (Pr 27;11).  Además, Dios  describe cómo se siente cuando  sus siervos sufren  a manos de  enemigos: "El que  toca a ustedes está tocando el  globo de mi ojo" (Zac 2;8)  ¿No se siente usted impulsado a amar a un Dios que  siente tal cariño por humanos humildes e insignificantes de toda raza y pueblo? (Is 40;22) (Jn 3;16)" ("Usted puede vivir...", pág 38-39)

Algunos filósofos griegos, como era el  caso de los epicúreos, creían en dioses,  pero consideraban  que  estaban  muy lejos  de  la Tierra  para interesarse en el hombre o verse afectados por los sentimientos de éste. ¡Qué  diferente es  la  relación  entre Jehová  y  sus Testigos  fieles! "Jehová  está complaciéndose  en su  pueblo" (Sl  149;4).  Las  personas inicuas de antes del Diluvio hicieron que Jehová sintiera pesar y que se sintiera  "herido el  corazón".  La  infidelidad  de Israel  le dolió  a Jehová.  Los cristianos  pueden contristar el espíritu de  Jehová por su desobediencia; no  obstante, por su fidelidad,  pueden regocijarlo.  Qué asombroso  es pensar  que hombres  insignificantes en  la Tierra  puedan hacer que el Creador del universo sienta dolor o gozo.  En vista de todo lo que  Dios hace  por nosotros,  qué maravilloso  es tener  el precioso privilegio de regocijarle.  (Gn 6;6) (Sl 78;40-41) (Pr 27;11) (Is 63;10) (Ef 4;30) ("La Atalaya" de 15.6.93, pág 14 y 15)  

Análisis:

Nadie puede  ni contristar  el espíritu de  Yahvé, ni  añadirle un ápice  de regocijo  a su  inmutabilidad perfecta.   El sentido  de todos  estos versículos  se han  de entender antropomórficamente, como tantos otros versículos de la Biblia.  

La inmutabilidad,  en efecto, es un  concepto radicalmente opuesto a  todo cambio  o mutación. Aplicada a Dios  es aquel  atributo divino en virtud del cual Dios permanece  siempre el mismo, sin experimentar  jamás  la menor inmutación  o  cambio de  cualquier naturaleza  que sea. La  Sagrada Escritura  lo afirma  repetidas veces: (Sl 32;11) (Sl 101;26-28) (Mal 3;6) (Sant 1;17)  

Véanse los  razonamientos filosóficos  al respecto  en "Dios  y su obra" pág  88, y  que pueden  resumirse diciendo:  Dios es  un ser puro sin mezcla de potencialidad  alguna.  Pero como todo  lo que experimenta  un cambio,  por ejemplo,  un  ser que  pase de  estar triste a  estar gozoso, está de  algún modo en potencia,  al menos para ese cambio, se sigue que en manera alguna Dios  está sujeto a mutación.