Análisis:
Observaciones acerca de las condiciones de vida en los mil años que durará el juicio de Jesús, según la doctrina de los TJ. Algunas de estas observaciones suscitan preguntas que deberían contestar los TJ
Grupos de personas que tienen que habitar la Nueva
Tierra:
1) “Gran
muchedumbre” (Vivos) que ha sobrevivido al Armagedón.
Y supongo que también pasarán junto con la Gran muchedumbre los injustos que estén vivos (Aunque de ellos no hablan nunca los TJ)
2) “Tan grande nube de testigos” (Muertos) que serán nombrados príncipes en la Tierra
Y supongo que también pasarán junto con la Gran muchedumbre los injustos que estén vivos (Aunque de ellos no hablan nunca los TJ)
2) “Tan grande nube de testigos” (Muertos) que serán nombrados príncipes en la Tierra
3) "Resurrección general de justos e injustos" (Muertos)
Número de personas, justos e injustos, de que consta
cada uno de los grupos anteriores (aproximaciones máximas) (Naturalmente la mayoría son
injustos)
1) 15.000.000 TJ + 5.000.000.000 Todos estos están vivos por lo que deberían entrar todos juntos al Nuevo Mundo (?)
2) 2.000.000.000 Si consideramos que regresan en 800 años, representan (6.900/día)
3) 58.000.000.000 Si consideramos que regresan en 800 años, representan (199.000/día)
¿Qué se hará con todos los injustos iniciales? ¿Qué se hará, en general, con tanta gente? ¿Cómo se formará a
tantos injustos? ¿Cómo se controlará todo el desarrollo de los
acontecimientos?. Recordemos que no hay nadie perfecto sobre la nueva Tierra al
principio de los mil años y en cambio, de entrada, millones de injustos.
¿En qué lengua se hablará? Porque la
confusión de lenguas es resultado del pecado.
La tierra física no será cambiada. Por lo tanto seguirán los terremotos, los
cataclismos, las inundaciones, los tsunamis, los huracanes, etc… que harán
sufrir, como ahora, a miles de personas. Si todo cesa por milagro, ¡entonces ya
no es la misma Tierra! Aparte del milagro que representa mantener la tierra
eternamente,
cuando su destino “normal” es desaparecer en cualquier momento o cuando por las
leyes termodinámicas le corresponda.
Durante el Día del
juicio los que sobrevivan al Armagedón trabajarán para hacer
de la Tierra un
paraíso. A
este paraíso se dará
la bienvenida a los que vuelvan
de entre los muertos. Previamente, pues, tendrán el trabajo de
limpiar la tierra y quitar las ruinas
de este viejo sistema. Y, entonces,
bajo la dirección del Reino, tendrán el privilegio de cultivar el terreno
y hacer de la Tierra un hermoso lugar
en el
cual vivir. ¡Qué felicidad
será hacer este trabajo!
Dios bendecirá todo lo que se haga. El proveerá un clima apropiado para
cultivar siembras y criar ganado, y se
encargará de que las siembras y el
ganado estén protegidos contra las
enfermedades y perjuicio. (Lc 23;43) (Sl 96;12-13) (Is 26)
("Usted puede vivir...", pág 159 y 177).
Aquí se nos
dice que deben ser los propios sobrevivientes
del Armagedón quienes han de trabajar
para hacer de la Tierra
un paraíso y que además han de tenerlo dispuesto para recibir en él a
los que vuelvan de entre los
muertos. Supongo que en ésta, como en tantos otras situaciones,
los TJ, sin decirlo, sobreentienden
milagro tras milagro porque, si no, esto es humanamente imposible. Quizá, por
esto, en ("Que Dieu..." pág 278, 281-283) ya se añaden a este
grupo de "trabajadores" todos los
cristianos justos, muertos
antes del Armagedón. Pero
ni así, si Dios no echa una mano...
Además
del milagro continuo que subyace en
esta preparación del paraíso, los
TJ nos dicen que Dios
"proveerá un clima apropiado para
cultivar siembras y criar ganado, y se
encargará de que las siembras y el ganado estén protegidos contra las enfermedades y perjuicio". Todo esto está en contra de lo que nos dicen los TJ en ("De paraíso perdido a paraíso recobrado", pág 18):
"El fin del sexto
día creativo significa que Dios dejará de hacer cosas para la tierra,.. pues Dios descansa en
este séptimo día de toda
la obra que había hecho... Por eso él no ha hecho ninguna cosa nueva
aquí desde que terminó el sexto día
creativo, hace casi seis mil años... y él continuará descansando de hacer obras
creativas hasta que terminen los mil
años que quedan de su séptimo día", sin olvidarnos de los que nos dice "La
Atalaya" de 1.9.68, pág 518, con
relación a los resucitados:
"Dios recreará con exactitud infalible en un cuerpo la
personalidad idéntica que amigos
y parientes reconocerán como el amado
que perdieron en la muerte". En qué
quedamos, ¿Dios descansará en su obra creativa hasta que termine el Milenio, o en la resurrección volverá a su obra de creación y luego a lo largo de
todo el milenio?
La tierra nunca será destruida, también nos dicen
los TJ (Sl 104;5) (Es curioso comparar los dos textos de NC y de NM)
La tierra pasará o será destruida (Mt 24;35)(Lc 21;33) (Mc
13;31) (Mt 5;18) (Lc 16;17) (2Pe 3;1-14) (Is 51;6) (Is 65;17) (Is 66;22).
s/los TJ “Hasta que
la luna ya no sea” (Sl 72;7) quiere decir “hasta siempre” ¿?
Yahveh, dice:
“Mientras dure la tierra” (NC) (Gn 8;22)
“Durante todos los
días que continúe la tierra” (NM)
¿Por qué Yahveh
habla en estos términos si la tierra es eterna?
Pablo dice a los
colosenses: “Pensad en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Col 3;1-2).
Textos
que invocan los TJ para describir la nueva Tierra. En cuanto a los textos que invocan los
TJ para describir esta nueva tierra, son de dos clases: del AT y del Ap. Los
primeros son pasajes proféticos referentes a la nueva Jerusalén, sea de la
Jerusalén de los tiempos mesiánicos, sea simplemente de la Jerusalén de los
hebreos, reconstruida después del destierro de Babilonia. Los profetas
describen la felicidad que Dios promete a los judíos del destierro a la vuelta
de su país. Al anunciarles los tiempos mesiánicos, se valen de imágenes
poéticas de la paz y la alegría que les traerá el Mesías. Emplean igualmente
las imágenes de la prosperidad material para anunciar a su pueblo, todavía en
la infancia, la alegría y paz interior, que procurará la revelación de Cristo y
del Nuevo Testamento. No se trata, pues, de una felicidad terrena, de esa
felicidad que se promete Únicamente a los yonadabs del siglo XX.
Otros textos relativos a la nueva
Tierra son sacados del Apocalipsis, donde se trata expresamente de 'un cielo
nuevo y una tierra nueva' (Ap 21;1). La expresión proviene de (Is 65;17) S.Juan
habla aquí de una tierra transformada, que formará parte de la alegría de los
elegidos después de la resurrección y del último juicio. Pero leyendo el
contexto, se ve que él no ha querido indicar ninguna oposición entre el cielo y
la tierra, como si dos grupos diferentes debieran habitar el uno y la
otra. Al contrario, aparece claramente que se trata de una sociedad
completa y única de todos los que serán salvados: "Y la Ciudad Santa, la
Jerusalén nueva, la vi bajar del cielo, de junto a Dios preparada como una
novia adornada para su esposo. Y oí una voz potente salida del trono que decía;
“Esta es la morada de Dios entre los hombres. Y pondrá su morada entre ellos, y
ellos serán su pueblo, y el mismo Dios estará con ellos” (Ap 21;2-3) Esta
ciudad es, evidentemente, la sociedad de todos los elegidos unidos entre ellos
como piedras de un edificio.
“La maldad, la guerra, el delito y la violencia ya no
existirán… los siervos de Jehová vivirán seguros” (¿Qué enseña
realmente la Biblia?, pág 34)
A lo largo de los
mil años, el diablo no intervendrá, y, por tanto, no dominará a los terrestres.
Pero habrán personas que se volverán inicuos a lo largo de los mil años y
también cuando se realice la prueba definitiva, ya que entre los resucitados
están quienes lo han hecho para una “resurrección de juicio” y sus nombres no
figurarán definitivamente en el Libro de la Vida.
Esto quiere
decir que alguien sufrirá sobre sí las
acciones “malas y viles” de los inicuos, y si al final, en la última prueba,
cuando ya todos son perfectos, los inicuos son como “la arena del mar”, podemos
imaginarnos que a lo largo de los
mil años, serán millones los que se perviertan
y millones, por tanto, los que sufrirán sus vilezas. Los propios TJ
reconocen que será tal el desafuero de algunas personas que incluso será
necesario eliminarlas antes de que acabe el Día del Juicio. ("Usted puede
vivir...", pág 180).
Ya no escasearán los alimentos… la tierra se
transformará en un paraíso… (¿Qué enseña realmente la Biblia?, pág 34)
¡Piense en todos los miles de millones de muertos que serán
devueltos a la vida aquí en la Tierra para disfrutar de los beneficios del
reino de Dios...!
...No surgirá problema
por la cuestión del empleo debido a las máquinas del día moderno que ahorran
trabajo y la llamada automatización. El Rey mantendrá a todos sus súbditos
completamente ocupados. El trabajo estará debidamente distribuido entre todos,
y nunca habrá causa para desempleo, y llegarán a ser trabajadores perfectos.
("La Atalaya" de 1.4.64, pág 211-212)
Lo dicho, milagro tras milagro. No se
emplearán máquinas modernas ni se utilizará las ventajas de la automatización.
0 sea, que se piensa dar la comida con la abundancia y variedad que aparece en
los dibujos que recrean el Nuevo Mundo a los miles de millones que resucitarán,
trabajando con las herramientas que se empleaban hace cientos de años, como se
ve en el dibujo de ("¡Despertad! de 22.10.93, pág 8).
Al mismo tiempo,
todos tendrán ropas adecuadas, vivirán en verdaderos chalés con todas las
comodidades y con unos sofisticados aparatos que no permitirán el mínimo
accidente doméstico, tendrán los campos de césped recortaditos, las carreteras
sin un mínimo bache que pueda causar un imposible accidente, etc, etc,
utilizando únicamente sistemas artesanales de trabajo... ¡eso sí! poniendo todo
el corazón en el trabajo. ¡Ah!, además se tendrá tiempo para estudiar fuerte
para enseñar a los que vayan resucitando a lo largo de los años y tiempo para
relajarse para disfrutar de formas sanas de recreación.
Pablo nos
dice que el Reino es de una realidad inefable: "Ni el ojo vio, y ni el
oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que
le aman" (1 Cor 2;9). ¿Cómo es que los TJ saben todos los detalles
de lo que Dios ha preparado para los que le aman?. En este Reino se entra
"naciendo de nuevo" (Jn 3;3). Este Reino "no consiste en comer y
beber" (Rm 14;17). Este Reino "no es de este mundo" (Jn 18;36).
No se pagarán impuestos ya que con
Jesucristo no serán necesarios, también nos dicen los TJ. Pero si todo se arregla a golpe de milagro,
¿para qué necesita Jesucristo a los 144.000 gobernadores en el cielo y a sus
príncipes en la Tierra?
Habrá
paz entre el hombre y los animales. (¿Qué enseña realmente la Biblia?, pág 36)
Esto quiere decir
que habrá cambio de la naturaleza animal después de Armagedón ya que los
animales serán los mismos que habían antes, ¡otro milagro!. El pecado no puede
haber afectado a los animales.
Los TJ nos
dicen, por otra parte, que “la vida de los animales que son inferiores al
hombre, es de menor valor que la vida del hombre. El Creador no hizo a estos
animales para que vivieran para siempre” (2Pe 2;12) ('Usted puede
sobrevivir...' pág 33). Entonces, ¿por qué nos dicen que los animales serán
amigables?. Ante los sentimientos humanos, a medida que vayan muriendo causarán
pena y dolor, lo que está en contra de la felicidad absoluta que -s/TJ- deberá
reinar. ¿O es que las personas ya no tendrán sentimientos? Y, en la etapa
definitiva del Reino de Dios, ¿No habrá desaparecido la muerte? ¿O es que la
muerte de los animales no es 'muerte'?
Desaparecen
las enfermedades. (¿Qué enseña
realmente la Biblia?, pág 36) Los hogares y jardines serán hermosos. Las personas serán amorosas
y bondadosas. Los animales serán
amigables.
Pero es que además, ni
enfermaremos ni envejeceremos ni moriremos. Los que son viejos hasta
rejuvenecerán (ls 33;24) (Job 33;25) ('Usted puede vivir...”, pág
l64-165) ("¡Despertad!” de 8.12.67, pág 5 y ss)
Pero entonces, ¿cómo
debemos entender (Is 65;20)?: “Ya no llegará a haber de aquel lugar un niño de
pecho de unos cuantos días de edad, ni un anciano que no cumpla sus días;
porque uno morirá como mero muchacho, aunque cuente con cien años de edad; y en
cuanto al pecador, aunque cuente con cien años de edad se invocará el mal
contra él” (NM) “No habrá allí niño que muera de pocos días, ni viejo que no
cumpla los suyos. Morir a los cien años será
morir niño, y no llegar a los cien años será tenido por maldición.”
(NC) Queda claro que en la “Nueva
Tierra” ¡También se morirá!... porque “morir a los cien años será morir niño” y
“no llegar a los cien años será tenido por maldición”.
Los seres queridos que han muerto volverán a
la vida…. O no. ¡Qué
desgraciado será aquél que espera que resucite un ser querido, el padre, el
hijo, el esposo… y no lo haga por no haber sido hallado justo!...