viernes, 1 de agosto de 2014

OBSERVACIONES A LAS CONDICIONES DE VIDA EN LOS MIL AÑOS DE JUICIO

Análisis:

Observaciones acerca de las condiciones de vida en los mil años que durará el juicio de Jesús, según la doctrina de los TJ. Algunas de estas observaciones suscitan preguntas que deberían contestar los TJ

Grupos de personas que tienen que habitar la Nueva Tierra:
                     1)   “Gran muchedumbre” (Vivos) que ha sobrevivido al Armagedón.
Y supongo que también pasarán junto con la Gran muchedumbre los injustos que estén vivos (Aunque de ellos no hablan nunca los TJ)
      2)  “Tan grande nube de testigos” (Muertos) que serán nombrados príncipes en la  Tierra
                        3) "Resurrección general de justos e  injustos" (Muertos)
Número de personas, justos e injustos, de que consta cada uno de los grupos anteriores (aproximaciones máximas) (Naturalmente la mayoría son injustos)
      1) 15.000.000 TJ + 5.000.000.000 Todos estos están vivos por lo que deberían entrar todos juntos al Nuevo Mundo (?)
    2) 2.000.000.000   Si consideramos que regresan en 800 años, representan (6.900/día)
    3) 58.000.000.000   Si consideramos que regresan en 800 años, representan (199.000/día)

¿Qué se hará con todos los injustos iniciales? ¿Qué se hará, en general, con tanta gente? ¿Cómo se formará a tantos injustos? ¿Cómo se controlará todo el desarrollo de los acontecimientos?. Recordemos que no hay nadie perfecto sobre la nueva Tierra al principio de los mil años y en cambio, de entrada, millones de injustos. 

¿En qué lengua se hablará? Porque la confusión de lenguas es resultado del pecado.

La tierra física no será cambiada.  Por lo tanto seguirán los terremotos, los cataclismos, las inundaciones, los tsunamis, los huracanes, etc… que harán sufrir, como ahora, a miles de personas. Si todo cesa por milagro, ¡entonces ya no es la misma Tierra! Aparte del milagro que representa mantener la tierra eternamente, cuando su destino “normal” es desaparecer en cualquier momento o cuando por las leyes termodinámicas le corresponda. 

Durante el  Día del  juicio los que  sobrevivan al  Armagedón trabajarán para  hacer  de  la Tierra  un  paraíso.   A  este  paraíso se  dará  la bienvenida a los  que vuelvan de entre los  muertos.  Previamente, pues, tendrán el  trabajo de  limpiar la  tierra y quitar  las ruinas  de este viejo sistema. Y, entonces,  bajo la dirección  del Reino,  tendrán el privilegio de cultivar el terreno y  hacer de la Tierra un hermoso lugar en  el  cual vivir.   ¡Qué  felicidad  será  hacer este  trabajo!   Dios bendecirá todo lo que se haga. El proveerá un clima apropiado para cultivar siembras y  criar ganado, y se encargará de  que las siembras y el ganado  estén protegidos  contra las  enfermedades y  perjuicio.  (Lc 23;43) (Sl 96;12-13) (Is 26)   ("Usted puede vivir...", pág 159 y 177).  

Aquí  se nos  dice que deben ser  los propios sobrevivientes del Armagedón  quienes han  de trabajar  para  hacer de  la Tierra  un paraíso y que además han de tenerlo dispuesto para recibir en él a los que vuelvan  de entre los muertos.  Supongo que  en ésta, como en tantos otras situaciones, los TJ,  sin decirlo, sobreentienden milagro tras milagro porque, si no, esto es humanamente imposible. Quizá, por esto, en ("Que Dieu..." pág 278, 281-283) ya se añaden a  este  grupo  de  "trabajadores" todos  los  cristianos  justos, muertos antes  del Armagedón.  Pero  ni así,  si Dios no  echa una mano...

Además del  milagro continuo que subyace en esta  preparación del paraíso, los  TJ nos dicen  que Dios "proveerá un  clima apropiado para cultivar siembras  y criar ganado, y se encargará  de que las siembras y  el ganado estén  protegidos contra las  enfermedades y perjuicio".  Todo esto está en contra  de lo que  nos dicen los TJ  en ("De paraíso  perdido a paraíso  recobrado",  pág 18):  "El  fin  del sexto  día  creativo significa que  Dios dejará de  hacer cosas para la  tierra,.. pues Dios  descansa en  este  séptimo día  de toda  la  obra que  había hecho...  Por eso él no ha hecho ninguna cosa nueva aquí desde que terminó el  sexto día creativo,  hace casi  seis mil años...  y él continuará descansando de hacer obras creativas hasta que terminen los mil  años que  quedan de  su séptimo día",  sin olvidarnos de los que nos dice "La Atalaya" de 1.9.68, pág 518, con  relación a los resucitados:  "Dios recreará con exactitud infalible en un  cuerpo la  personalidad idéntica  que amigos y parientes  reconocerán como el amado que  perdieron en la muerte".  En  qué quedamos, ¿Dios  descansará en su  obra creativa hasta que  termine el Milenio, o  en la resurrección volverá  a su obra de creación y luego a lo largo de todo el milenio?

La tierra nunca será destruida, también nos dicen los TJ (Sl 104;5) (Es curioso comparar los dos textos de NC y de NM)

La tierra pasará  o será destruida (Mt 24;35)(Lc 21;33) (Mc 13;31) (Mt 5;18) (Lc 16;17) (2Pe 3;1-14) (Is 51;6) (Is 65;17) (Is 66;22).
s/los TJ “Hasta que la luna ya no sea” (Sl 72;7) quiere decir “hasta siempre” ¿?

Yahveh, dice: “Mientras dure la tierra” (NC) (Gn 8;22)

“Durante todos los días que continúe la tierra” (NM)

¿Por qué Yahveh habla en estos términos si la tierra es eterna?

Pablo dice a los colosenses: “Pensad en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Col 3;1-2).

Textos que invocan los TJ para describir la nueva Tierra. En cuanto a los textos que invocan los TJ para describir esta nueva tierra, son de dos clases: del AT y del Ap. Los primeros son pasajes proféticos referentes a la nueva Jerusalén, sea de la Jerusalén de los tiempos mesiánicos, sea simplemente de la Jerusalén de los hebreos, reconstruida después del destierro de Babilonia. Los profetas describen la felicidad que Dios promete a los judíos del destierro a la vuelta de su país. Al anunciarles los tiempos mesiánicos, se valen de imágenes poéticas de la paz y la alegría que les traerá el Mesías. Emplean igualmente las imágenes de la prosperidad material para anunciar a su pueblo, todavía en la infancia, la alegría y paz interior, que procurará la revelación de Cristo y del Nuevo Testamento. No se trata, pues, de una felicidad terrena, de esa felicidad que se promete Únicamente a los yonadabs del siglo XX. 

Otros textos relativos a la nueva Tierra son sacados del Apocalipsis, donde se trata expresamente de 'un cielo nuevo y una tierra nueva' (Ap 21;1). La expresión proviene de (Is 65;17) S.Juan habla aquí de una tierra transformada, que formará parte de la alegría de los elegidos después de la resurrección y del último juicio. Pero leyendo el contexto, se ve que él no ha querido indicar ninguna oposición entre el cielo y la tierra, como si dos grupos diferentes debieran habitar el uno y la otra.  Al contrario, aparece claramente que se trata de una sociedad completa y única de todos los que serán salvados: "Y la Ciudad Santa, la Jerusalén nueva, la vi bajar del cielo, de junto a Dios preparada como una novia adornada para su esposo. Y oí una voz potente salida del trono que decía; “Esta es la morada de Dios entre los hombres. Y pondrá su morada entre ellos, y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios estará con ellos” (Ap 21;2-3) Esta ciudad es, evidentemente, la sociedad de todos los elegidos unidos entre ellos como piedras de un edificio.

“La maldad, la guerra, el delito y la violencia ya no existirán… los siervos de Jehová vivirán seguros” (¿Qué enseña realmente la Biblia?, pág 34)

A lo largo de los mil años, el diablo no intervendrá, y, por tanto, no dominará a los terrestres. Pero habrán personas que se volverán inicuos a lo largo de los mil años y también cuando se realice la prueba definitiva, ya que entre los resucitados están quienes lo han hecho para una “resurrección de juicio” y sus nombres no figurarán definitivamente en el Libro de la Vida.

Esto quiere decir  que alguien sufrirá sobre sí las acciones “malas y viles” de los inicuos, y si al final, en la última prueba, cuando ya todos son perfectos, los inicuos son como “la arena del mar”, podemos imaginarnos que a lo largo de los mil años, serán millones los que se perviertan  y millones, por tanto, los que sufrirán sus vilezas. Los propios TJ reconocen que será tal el desafuero de algunas personas que incluso será necesario eliminarlas antes de que acabe el Día del Juicio. ("Usted puede vivir...", pág 180).

Ya no escasearán los alimentos… la tierra se transformará en un paraíso… (¿Qué enseña realmente la Biblia?, pág 34)

¡Piense en todos los miles de millones de muertos que serán devueltos a la vida aquí en la Tierra para disfrutar de los beneficios del reino de Dios...!  

...No surgirá problema por la cuestión del empleo debido a las máquinas del día moderno que ahorran trabajo y la llamada automatización. El Rey mantendrá a todos sus súbditos completamente ocupados. El trabajo estará debidamente distribuido entre todos, y nunca habrá causa para desempleo, y llegarán a ser trabajadores perfectos.   ("La Atalaya" de 1.4.64, pág 211-212)

Lo dicho, milagro tras milagro. No se emplearán máquinas modernas ni se utilizará las ventajas de la automatización. 0 sea, que se piensa dar la comida con la abundancia y variedad que aparece en los dibujos que recrean el Nuevo Mundo a los miles de millones que resucitarán, trabajando con las herramientas que se empleaban hace cientos de años, como se ve en el dibujo de ("¡Despertad! de 22.10.93, pág 8). 

Al mismo tiempo, todos tendrán ropas adecuadas, vivirán en verdaderos chalés con todas las comodidades y con unos sofisticados aparatos que no permitirán el mínimo accidente doméstico, tendrán los campos de césped recortaditos, las carreteras sin un mínimo bache que pueda causar un imposible accidente, etc, etc, utilizando únicamente sistemas artesanales de trabajo... ¡eso sí! poniendo todo el corazón en el trabajo. ¡Ah!, además se tendrá tiempo para estudiar fuerte para enseñar a los que vayan resucitando a lo largo de los años y tiempo para relajarse para disfrutar de formas sanas de recreación. 

Pablo nos dice que el Reino es de una realidad inefable: "Ni el ojo vio, y ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Cor 2;9). ¿Cómo es que los TJ saben todos los detalles de lo que Dios ha preparado para los que le aman?. En este Reino se entra "naciendo de nuevo" (Jn 3;3). Este Reino "no consiste en comer y beber" (Rm 14;17). Este Reino "no es de este mundo" (Jn 18;36).

No se pagarán impuestos ya que con Jesucristo no serán necesarios, también nos dicen los TJ.  Pero si todo se arregla a golpe de milagro, ¿para qué necesita Jesucristo a los 144.000 gobernadores en el cielo y a sus príncipes en la Tierra?

Habrá paz entre el hombre y los animales. (¿Qué enseña realmente la Biblia?, pág 36)

Esto quiere decir que habrá cambio de la naturaleza animal después de Armagedón ya que los animales serán los mismos que habían antes, ¡otro milagro!. El pecado no puede haber afectado a los animales.

Los TJ nos dicen, por otra parte, que “la vida de los animales que son inferiores al hombre, es de menor valor que la vida del hombre. El Creador no hizo a estos animales para que vivieran para siempre” (2Pe 2;12) ('Usted puede sobrevivir...' pág 33). Entonces, ¿por qué nos dicen que los animales serán amigables?. Ante los sentimientos humanos, a medida que vayan muriendo causarán pena y dolor, lo que está en contra de la felicidad absoluta que -s/TJ- deberá reinar. ¿O es que las personas ya no tendrán sentimientos? Y, en la etapa definitiva del Reino de Dios, ¿No habrá desaparecido la muerte? ¿O es que la muerte de los animales no es 'muerte'?

Desaparecen las enfermedades. (¿Qué enseña realmente la Biblia?, pág 36) Los hogares y jardines serán hermosos. Las personas serán amorosas y bondadosas. Los animales serán  amigables. 

Pero es que además, ni enfermaremos ni envejeceremos ni moriremos. Los que son viejos hasta rejuvenecerán (ls 33;24) (Job 33;25)   ('Usted puede vivir...”, pág l64-165) ("¡Despertad!” de 8.12.67, pág 5 y ss)  

Pero entonces, ¿cómo debemos entender (Is 65;20)?: “Ya no llegará a haber de aquel lugar un niño de pecho de unos cuantos días de edad, ni un anciano que no cumpla sus días; porque uno morirá como mero muchacho, aunque cuente con cien años de edad; y en cuanto al pecador, aunque cuente con cien años de edad se invocará el mal contra él” (NM) “No habrá allí niño que muera de pocos días, ni viejo que no cumpla los suyos. Morir a los cien años será  morir niño, y no llegar a los cien años será tenido por maldición.” (NC)  Queda claro que en la “Nueva Tierra” ¡También se morirá!... porque “morir a los cien años será morir niño” y “no llegar a los cien años será tenido por maldición”. 

Los seres queridos que han muerto volverán a la vida…. O no. ¡Qué desgraciado será aquél que espera que resucite un ser querido, el padre, el hijo, el esposo… y no lo haga por no haber sido hallado justo!...