domingo, 20 de julio de 2014

ANTES DE MÍ NO FUE FORMADO DIOS ALGUNO

ANTES DE MÍ NO FUE FORMADO DIOS ALGUNO

s/TJ:

"Antes de no fue formado Dios alguno, y después de mí continuó sin que lo hubiera. Yo, yo soy Jehová" (NM) (Is 43;10). Estas palabras nos indican que Jehová no tuvo predecesor, que no existió dios alguno antes de él, porque es eterno. No habrá dios después de Jehová porque él siempre existirá, y no tendrá sucesores suyos como Soberano Supremo.

Con todo, Jehová sí produjo otras criaturas a quienes él mismo llamó dioses, como las Escrituras lo muestran al decir acerca de unos humanos: "Yo mismo he dicho: "Ustedes son dioses y todos ustedes son hijos del Altísimo. iDe seguro morirán lo mismo que los hombres; y como cualquiera de los príncipes caerán!" (Sl 82;6,7) De manera similar la Palabra era un dios creado por Jehová, pero eso nunca hacia que Jesús fuera igual al Dios Todopoderoso. ("La AtaIaya 15.1.92, pág 22)

Análisis:

¿Por qué los TJ escriben Dios con mayúscula, en este versículo? Esta palabra, precisamente, no va precedida de “El”. De hecho en el comentario, la escriben con minúscula (?). (Is 43;10).   Aquí, "dios", en la  versión de  los LXX, va sin artículo, pero los TJ lo traducen por "Dios", con mayúscula, dando a  entender  que es el Dios  Jehová  y  dejando, por tanto,  la posibilidad de que sí hayan dioses. 

Lo que dice la Sagrada Escritura en (Is 43;10)es clarísimo: antes de Jehová no hubo dios alguno y después de Jehová tampoco habrá dios alguno.

Si esto es así, no es posible que Jesucristo sea un dios, porque hemos visto que no puede haber "dios alguno". Y Jashová no se refiere a dioses sucesivos como "Soberanos Supremos", se refiere a que Él es el único Dios y simultáneamente, no puede haber otros dioses como los había entre los gentiles al tiempo de las palabras de Isaías. "Porque aunque algunos sean llamados dioses, ya en el cielo, ya en la tierra, de manera que haya muchos dioses y muchos señores, para nosotros no hay más que un Dios Padre, de quien todos procedemos y para quien somos nosotros y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y nosotros también" (1Cor 8;5,6)