ANTES DE MÍ NO FUE FORMADO DIOS ALGUNO
s/TJ:
"Antes de mí no fue formado Dios alguno,
y después de mí
continuó sin que
lo hubiera. Yo, yo soy Jehová" (NM) (Is 43;10). Estas
palabras nos indican que Jehová no tuvo predecesor, que no existió dios
alguno antes de él, porque es eterno. No habrá dios después de Jehová
porque él siempre existirá, y no tendrá sucesores suyos como Soberano
Supremo.
Con
todo, Jehová sí produjo otras criaturas a quienes él
mismo llamó dioses, como las Escrituras lo muestran al decir acerca de
unos humanos: "Yo mismo he dicho: "Ustedes son dioses y todos ustedes
son hijos del Altísimo. iDe seguro morirán lo mismo que los hombres;
y como cualquiera de los príncipes caerán!" (Sl 82;6,7) De manera
similar la Palabra era un dios creado por Jehová, pero eso nunca hacia
que Jesús fuera igual al Dios Todopoderoso. ("La AtaIaya 15.1.92,
pág 22)
Análisis:
¿Por qué los TJ escriben Dios con mayúscula, en este versículo? Esta palabra, precisamente, no va precedida de “El”. De hecho en el comentario, la escriben con minúscula (?). (Is 43;10). Aquí, "dios", en la versión de los LXX, va sin artículo, pero los TJ lo traducen por "Dios", con mayúscula, dando a entender que es el Dios Jehová y dejando, por tanto, la posibilidad de que sí hayan dioses.
Lo que dice la Sagrada Escritura en (Is 43;10)es clarísimo: antes de Jehová no hubo dios alguno y después de Jehová tampoco
habrá dios alguno.
Si esto es
así, no es posible que Jesucristo sea un
dios, porque hemos visto que no puede haber "dios alguno". Y Jashová no se refiere a dioses sucesivos como "Soberanos
Supremos", se refiere a que Él es el único Dios y simultáneamente, no puede
haber otros dioses como los había entre los gentiles al tiempo de las palabras
de Isaías. "Porque aunque algunos sean llamados dioses, ya en el cielo,
ya en la tierra, de manera que haya muchos dioses y muchos señores, para
nosotros no hay más que un Dios Padre, de quien todos procedemos y para quien somos nosotros y un solo Señor,
Jesucristo, por quien son todas las cosas y nosotros también"
(1Cor 8;5,6)