sábado, 21 de febrero de 2015

MORIMOS PORQUE SOMOS DESCENDIENTES DE ADAN

s/TJ:
Morimos porque somos descendientes de Adán
“Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado.” (Romanos 5:12.)
La desobediencia de Adán, su pecado, tuvo terribles consecuencias. Para empezar, Adán perdió su vida, pero no una vida como la nuestra, de 70 u 80 años: perdió la oportunidad de vivir para siempre. Además de eso, dejó de ser perfecto, por lo que todos sus hijos nacieron imperfectos.
De Adán, todos hemos heredado la imperfección, es decir, la tendencia a pecar, y un cuerpo que con el tiempo muere. Pablo describió muy bien nuestra situación con estas palabras: “Yo soy carnal, vendido bajo el pecado. ¡Hombre desdichado que soy! ¿Quién me librará del cuerpo que está padeciendo esta muerte?”. Él mismo respondió: “¡Gracias a Dios mediante Jesucristo nuestro Señor!” (Romanos 7:14, 24, 25). (La Atalaya 1 de marzo de 2015, pág 5)

s/Análisis:

Los TJ nos enseñan que la imperfección consiste en tener “tendencia a pecar”. La perfección, pues, deberá entenderse en el sentido contrario “tendencia a no pecar”.

Profundizando en la doctrina de los TJ, conocemos que  según esta doctrina, tanto Adán como Jesús fueron hombres perfectos. O sea, que tanto Adán como Jesús, poseían “tendencia a no pecar”. Ahora bien, Adán en contra de esta tendencia innata, haciendo uso de su libertad, quiso pecar, pecó y cambió su tendencia. Pasó a tener “tendencia a pecar”, y además con el agravante de no disponer de posibilidad de enmienda por lo que su condenación por Dios estaba asegurada. Esta tendencia se la pasó a su descendencia.

Jesucristo, siguiendo, asimismo, su tendencia innata, y siempre según los TJ, no quiso pecar jamás a pesar de su libertad que se lo permitía, y por lo tanto siguió toda su vida dentro de la perfección manteniéndose en su “tendencia a no pecar”.

Resumiendo. Adán y Jesús eran en principio igualmente perfectos, o sea, con “tendencia a no pecar”, pero uno y otro poseían libertad de decisión y, por tanto, si querían, podían pecar. Adán pecó y Jesús no pecó. Y ya está, Esta es la doctrina sobre este tema de los TJ.

s/TJ: 

Jesús pudo haber sido desleal ante las tentaciones del diablo. Pero permaneció fiel, y dijo: "¡Vete, Satanás!. Porque está escrito: “Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar, y es sólo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado"'. (Mt 4;10). ("Debería creer usted en la trinidad", pág 14 y 15)  

s/Análisis:

Jesús sólo consentía la tentación externa por parte del diablo o de los hombres. De hecho, a lo largo del Evangelio se habla en alguna ocasión de que se le planteaban cuestiones "para tentarlo". Para sernos ejemplo en todo, quiso ser tentado, y para vencer en singular combate al tentador perpetuo de los hombres (Hb 2;17 y ss)

Está claro que para los TJ, Jesucristo, aun dentro de su perfección podría haber pecado, pero no lo hizo.  Por esto confiesan que estaba "libre de condenación" cuando llegó a ser hombre perfecto. Pero podría haber pecado -nos siguen enseñando- hasta que murió. También confiesan en ('La Atalaya' de 15.6.92, pág 6) que no lo hizo entonces: "Para poder redimir a la humanidad, Jesús tuvo que mantenerse sin tacha durante todo el tiempo en que estuvo en la Tierra. Lo logró".

s/TJ: 

También se halla apoyo para el nacimiento de Jesús de una virgen en su impecabilidad. Debido a la transgresión de Adán "el pecado entró en el mundo y a muerte por medio del pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado". Como declaró Job: “¿Quién puede producir a alguien limpio de alguien inmundo?" ¡Nadie!. Pero Jesús fue sin pecado. Pudo desafiar a sus opositores a probarlo culpable de algún pecado. De él sus apóstoles escribieron que "él no cometió pecado, ni en su boca se halló engaño” y que fue "sin engaño, incontaminado, separado de los pecadores". Para que esto hubiera sido cierto en cuanto a Jesús tuvo que haber tenido un Padre perfecto, no al imperfecto José (Rm 5;12) (Jb 14;4) (1Pe 2;22) (Hb 7;26) (Jn 8;46)  
Y fue absolutamente necesario, sí, imperativo, que Jesús fuese inmaculado, porque él no vino, como él mismo confesó, "para que se le sirviera, sino para servir y para dar su alma en rescate en cambio por muchos". Nadie de la prole imperfecta de Adán podría hacer eso, así como muestra el salmista en el (SI 49;7-8). ¡Cómo proclamó Juan el Bautista, Jesús fue "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo"! (Mt 2O;28) (Jn 1;29) (1Tim 2;5-6)"   (“¡Despertad!” de 8.5.68, pág 28) 

Análisis: 

En cambio aquí parece que los TJ quieren enseñarnos que Jesús no podía pecar -en contra de lo que nos han dicho más arriba-  ya que gozaba de "impecabilidad". "Jesús fue sin pecado". Jesús fue "inmaculado". ¿Les suena?. El pecado que había entrado en el mundo no podía afectar a Jesús, el fue "incontaminado, separado de los pecadores".

En efecto, Jesucristo, por ser el Hijo de Dios era inmune al pecado: (Jn 8;46) (2Cor 5;21) (Hb 4;15) (Jn 14;30) (1Pe 2;22) (1Jn 3;5).

De todas maneras creo que lo que los TJ quieren decirnos es que Jesús nació incontaminado del pecado de Adán, o sea que si no pecaba podía vivir eternamente en la Tierra, tal corno era Adán. Pero Jesús quiso pagar el rescate por la humanidad, entregando su vida perfecta como sacrificio voluntario. De este modo, como dicen los TJ, Jesús no tuvo ocasión de gozar de su vida humana perfecta, pero Dios lo resucitó como criatura espiritual ("Que Dieu..." pág 103-109).

Pero ahora se me ocurre una idea. Si Adán y Eva, siendo perfectos, pecaron usando su voluntad individual y su selección personal. ¿Por qué no van a pecar quienes habiendo llegado a ser perfectos como Adán y Eva vayan a vivir eternamente en el Reino de Dios aquí en la Tierna? ¿Es que dejarán de ser libres, y por tanto personas? ¿O es que serán unos hombres superperfectos de los que se han olvidado hablarnos los TJ.

Yo creo que el error parte de la falsa perfección que los TJ atribuyen a Adán y Eva. El que es perfecto no puede pecar, porque de tal manera asimila la bondad que es imposible que su libre albedrío le lleve a hacer el mal. En una palabra, el perfecto es bueno porque quiere y es imposible que quiera ser malo, porque de tal manera le repugna el mal que no puede, de ninguna manera,   preferirlo al bien. Este era el caso de Jesús, pero no el de Adán.

¿Dónde dice en la Biblia que Adán fue perfecto como lo fue Jesús, o simplemente que fue perfecto?  o ¿dónde dice que Jesús fue perfecto como lo fue Adán? ¿Lo contesto yo?. En ninguna parte. (Véase el paralelismo antitético entre Adán y Jesucristo en "Biblia Comentada VI, pág 292-298 y 444-445")