s/TJ:
Una objeción que frecuentemente se presenta es que el relato de
Génesis dice que Dios produjo la luz en el "día
primero" pero que no fue sino hasta el "día cuarto"
que Dios hizo el sol, la luna y las estrellas (Gn 1;3-5) (Gn
1;14-19), ¿cómo puede explicarse esto? ("¿Es la Biblia realmente la
Palabra de Dios?", pág 20-21)
Primero tenemos
que conseguir el cuadro entero que allí se presenta. Ni un
"día" ni el otro trata de la creación misma del
sol, la luna y las estrellas. La palabra
hebrea para "hacer" (asah) que
se usa con referencia al "cuarto día" no
es igual a la palabra para "crear" (bará) que se usa en
los versículos (Gn 1;1) (Gn 1;21) y (Gn 1;27). En efecto, (Gn
1;1) muestra que los "cielos" que incluyen
el sol, la luna y las estrellas -compare
con (Sl 8;3) (Sl 19;1-4)-, ya estaban creados antes de
que siquiera comenzara el "día primero". Sin embargo,
antes del "día primero" la Tierra misma estaba
en oscuridad (Gn 1;2) ¿Cómo podía ser esto,
puesto que el sol estaba allí y la tierra
estaba dando vueltas alrededor de él? ("¿Es la Biblia
realmente la Palabra de Dios?", pág 21)
Análisis:
"Dijo luego Dios: 'Haya en el firmamento de los cielos lumbreras para separar el día de la noche y servir de señales a estaciones, días y años; y luzcan en el firmamento de los cielos, para alumbrar la tierra'. Y así fue. Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas; y los puso en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra, y presidir el día y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios ser bueno, y hubo tarde y mañana, día cuarto". (Gn 1;14-19) (NC)
La descripción del sagrado texto está calcada en las apariencias en que se fundaba la concepción de los antiguos sabios. El firmamento era para ellos sólido, y en él estaban fijos los astros, el sol, la luna y las estrellas. También según las apariencias, son presentados el sol y la luna como los dos grandes luminares, ya que a simple vista parecen mayores que las estrellas, las cuales, en realidad, son mucho mayores que el astro del día y el de la noche. Estos eran, para los pueblos de la antigüedad, sobre todo para los caldeos y egipcios, otras tantas divinidades (Jr 19;13) (Sof 1;5) (Jb 31;25 y ss). Para deshacer esta superstición, el autor sagrado señala los oficios que Dios mismo asigna a los astros, todos en provecho del hombre: fijar las fechas del calendario agrícola y religioso, iluminar la tierra y presidir el día y la noche (Sl 103;19) (Eclo 42;6) Todos los astros han sido creados por Dios (Dt 4;15-19) (Sl 148,3) (Sl 19;1 y ss)
En el contexto de
todo este capítulo, está claro que cuando se
dice que "Hizo Dios
los dos grandes luminares, el
mayor para presidir el día, y
el menor para presidir la noche,
y las estrellas; y los puso en el firmamento de los cielos
para...", la Biblia nos está diciendo que Dios creó, entonces
el sol la luna y las estrellas
para que cumplieran determinadas misiones
en el firmamento. La propia redacción del texto no
permite la interpretación de los TJ que considera
creados los astros "al principio" y que
ahora lo único que se nos dice es que pasaron a ser
vistos desde la superficie de la tierra.
Creó" (en hebreo: 'bará'). Etimológicamente el verbo
hebreo 'bará' significa cortar o construir una cosa con un
instrumento (Ez 23;47) (Ez 21;24) (Jos 17;15-18). En las formas 'kal' y 'niphal'
sale 47 veces en la Sagrada Escritura y significa una acción
especial de Dios, es decir, una acción milagrosa o una acción que se
ejecuta sin que esté señalada la materia sobre la cual se
aplica. Por eso, antes que el verbo 'yazar' (formar) y 'asah'
(hacer) es preferible 'barah', que expresa con más propiedad la
acción estrictamente creadora. Sin embargo, atendiendo solamente al vocablo,
no se puede deducir de ahí que signifique la creación de
la nada, porque ese mismo vocablo se usa muchas veces en la Biblia para
significar la producción transformativa simplemente (Gn 1;27) (Gn 2;3) (Gn
5;2).
Pero hoy en día
parece que los Tj han cambiado su argumentación y defendiendo aproximadamente
el mismo hecho, o sea que aunque había luz difusa sobre el océano
no se veía el foco de esa luz y a partir
del cuarto día se despejó la incógnita (Ya hemos visto que primero
defendían que hasta el cuarto día todo era oscuridad sobre el océano), ahora parece
que ya no discuten si los astros fueron "creados" o
"hechos" en el cuarto día, ahora dicen:
s/TJ:
Anteriormente, en el primer día, se usó la
expresión: "Llegue a haber luz". La
palabra hebrea que se usó allí para
"luz" es 'ohr', que significa luz en
sentido general. Pero en el cuarto
día, la palabra hebrea cambia a 'ma.ohr', que
significa la fuente de la luz... En el primer
día, evidentemente la luz difusa penetró a través de las bandas o envolturas
de nubosidad, pero un observador no podría
haber visto las fuentes de aquella luz debido a las capas de nubes
que todavía envolvían la Tierra. Ahora, en este día, parece que la
situación cambió.
Puede ser que
una atmósfera inicialmente rica en dióxido (o bióxido) de carbono
haya causado un clima caluroso por
toda la Tierra. Pero el lujuriante crecimiento de la vegetación
durante los períodos de creación tercero y cuarto absorbería parte
de esta envoltura de dióxido de carbono que
retendría el calor. A su vez, la vegetación
despediría oxigeno... un requisito para la vida animal (Sl 136;7-9)
Ahora
bien, si hubiera habido un observador
terrestre, éste pudiera haber discernido el Sol, la
Luna y las estrellas, que 'servirían de
señales y para estaciones y
para días y años' (Gn 1;14),
La Luna indicaría el paso de los meses lunares,
y el Sol el paso de los años solares. Las
estaciones que ahora "llegaron a ser" en este
cuarto día indudablemente habrían sido mucho más benignas o templadas de lo que
más tarde llegaron a ser (Gn 1;15) (Gn 8;20-22). ("La vida...¿cómo se presentó aquí?", pág 31-32)
Análisis:
A pesar del "lujuriante crecimiento de la
vegetación durante los períodos de creación tercero y
cuarto...", los TJ no nos dicen si
siguen aceptando que
no llovió hasta el diluvio... tal como
afirman en anteriores publicaciones. Es posible que no sea así,
porque en ("La vida... ¿cómo se presentó
aquí?", pág 137-138 y 201-202) nos dicen que la
lluvia era necesaria para la vida.
Tampoco los
TJ nos explican, hoy día,
como hubiese llegado a discernir, el Sol, la Luna y las
estrellas un observador terrestre en el cuarto día creativo
si todavía seguían las capas de nubes que envolvían la
Tierra. En ("La vida...¿cómo se presentó aquí?", pág
203) explican el diluvio universal, pero no
dicen de donde salió tanta agua. ¿Se sigue
creyendo en el dosel que se desplomó con ocasión del Diluvio?
s/TJ:
La Biblia no declara que era
lo que evitaba que los rayos
del sol llegaran a este planeta en aquel
tiempo. Se sabe que dentro de la Vía Láctea, la
galaxia en la cual funciona nuestro sistema
solar, hay regiones oscuras causadas por polvo cósmico y
quizás gases ("niebla del espacio") en las cuales sólo los
radiotelescopios pueden penetrar. Sea cual fuere la
causa de la oscuridad que envolvía a la Tierra antes del
"día primero" o período preparatorio, en ese
"día" se removió la causa. Ahora, en vez de estar
en oscuridad total, el planeta girador siempre
tenía la mitad bañada
en luz mientras que la otra mitad
estaba en oscuridad. ("¿Es
la Biblia realmente la Palabra de Dios?", pág 21)
Esto no quiere
decir que el sol, la luna y las estrellas fueran creadas en este
tiempo. En vez de eso, solamente se hizo que aparecieran
en el espacio de aire sobre la superficie de la tierra al brillar
vagamente a través del dosel de agua. ("De
paraíso perdido a paraíso recobrado", pág 13)
Entonces, ¿qué
sucedió en el "día cuarto"? Recuerde que entre el "día primero”,
el "día cuarto" un nuevo factor entró en el cuadro. Durante el
segundo período creativo llegó a existir la "expansión" de atmósfera.
El registro muestra que esta expansión, en la cual más tarde volarían criaturas
aladas, fue el resultado de una división o separación de las aguas, de modo que
ahora unas aguas estaban debajo y otras estaban sobre la expansión. Note que
fue en esta expansión que 'llegó a haber' lumbreras en el "día
cuarto" (Gn 1-16-8) (Gn 1,-20) ¿Cómo sucedió esto? ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de
Dios?", pág 21 )
El hecho de que había 'aguas sobre la expansión' es evidentemente la clave para entender el asunto. Probablemente estas aguas impedían la entrada de los rayos de luz a la expansión. De hecho el libro de Job al describir la formación de la Tierra, en cierto punto dice que la Tierra tenía "la nube por, su vestido y densas tinieblas por su pañal' (Jb 38;4-9) ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios"?, pág 22)
Por ejemplo, un planeta de nuestro sistema solar, Venus, está completamente cubierto por una capa ininterrumpida de nubes. Aun con sus poderosos telescopios, los astrónomos jamás han visto su superficie. Aunque el “pañal” de la Tierra quizás haya sido de composición diferente, la condición actual de Venus por lo menos ilustra lo que puede haber sido la condición de su planeta vecino la Tierra hasta el "día cuarto". ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios'?", pág 22)
El hecho de que había 'aguas sobre la expansión' es evidentemente la clave para entender el asunto. Probablemente estas aguas impedían la entrada de los rayos de luz a la expansión. De hecho el libro de Job al describir la formación de la Tierra, en cierto punto dice que la Tierra tenía "la nube por, su vestido y densas tinieblas por su pañal' (Jb 38;4-9) ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios"?, pág 22)
Por ejemplo, un planeta de nuestro sistema solar, Venus, está completamente cubierto por una capa ininterrumpida de nubes. Aun con sus poderosos telescopios, los astrónomos jamás han visto su superficie. Aunque el “pañal” de la Tierra quizás haya sido de composición diferente, la condición actual de Venus por lo menos ilustra lo que puede haber sido la condición de su planeta vecino la Tierra hasta el "día cuarto". ("¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios'?", pág 22)
Una cosa es
segura: en ese cuarto período aconteció un cambio notable. No tenernos manera
de saber exactamente que procesos estuvieron envueltos en ello. La Biblia no
dice. Los científicos no nos pueden decir. Pero ahora evidentemente Dios hizo
que el "pañal" que estaba bien arriba sobre la Tierra se hiciera
translúcido, de modo que se dispersó la oscuridad que había debajo. Así, por la
fuerza creativa de Dios, se "hizo" que el sol, la luna y las
estrellas fueran visibles desde dentro de la atmósfera de la Tierra, "para
brillar sobre la tierra" (Gn 1;15). El hombre, cuando fuera creado más
tarde, podría así usar estos cuerpos celestes para medir el tiempo. Ahora, la
salida y la puesta del sol suministrarían una demarcación entre el día y la
noche. Las fases de la luna marcarían los meses. La posición del sol en el
cielo, por el aparente movimiento hacia el sur o hacia el norte, marcaría las
estaciones y años. ("¿Es la
Biblia realmente a Palabra de Dios?”, pág 22)
La atmósfera de
la tierra se enrareció suficientemente para que el sol, la luna y las estrellas
más brillantes se pudieran ver vagamente, como entre brumas, sobre la tierra
seca. ("De paraíso perdido a
paraíso recobrado', pág 13)
Luz difusa
alcanzó a la superficie para el tiempo que apareció la tierra seca y había
empezado la vida vegetal... A medida que la atmósfera fue despejándose
más... ("Base para creer en un
Nuevo Mundo", pág 24)
Entonces Dios
aclaró la atmósfera. ("Cosas
en las cuales es imposible que Dios mienta', pág 46)
El techo o
dosel denso de vapor de agua se adelgazó y así introdujo zonas de clima
estaciones moderadas y zonas climáticas... pero con las zonas de clima
cálido más cerca de los polos que ahora... ("Bases para creer en un nuevo mundo', pág 27 y 24)
Pero puesto que
los rayos de sol no podían caer directamente sobre la superficie de la tierra,
no podían formar nubes de lluvia. Esto quiere decir que no caía ninguna lluvia
sobre la tierra en ese tiempo -de hecho no lo hizo hasta el diluvio, 1650 años
después- por eso Dios hacía que la vida vegetal fuera regada por medio de una
neblina o vapor de agua que subía de la tierra (Gn 2;5-6). ("Santificado sea tu nombre”, pág 56)
Noe advirtió a
la gente sobre el juicio inminente del Señor contra el pecado que prevalecía en
la tierra. No hicieron caso de su advertencia. Nunca había llovido sobre la
tierra (Gn 2;5-6) y no le era difícil a Satanás inducir a la gente a que
creyese que nunca llovería (Gn 2;5-6)("Liberación"
pág 46)
Después del diluvio,
y por esta razón, resultaron las presentes estaciones rigurosas... Sin que hubiese un dosel que estorbara, la
luz del sol fue más fuerte y causó mayores diferencias de temperatura entre los
polos y el ecuador... Después del diluvio, más rayos cósmicos
alcanzarían la tierra. Parece ser que ésta es la razón... del aumento en las variedades de plantas y animales. ("Bases para creer
en un nuevo mundo”, pág 27 y 28)
Análisis:
Los TJ nos enseñan, en el párrafo anterior, que
debido a que los rayos del sol no podían caer directamente sobre la superficie
de la tierra no se formaban nubes y, por tanto, no había llovido sobre la
tierra hasta el diluvio... lo que quiere decir que ésta era la situación ideal
creada -en principio- para siempre por Dios, a fin de que el hombre disfrutara
del clima más idóneo para su felicidad...
Esta claro que -s/TJ- si el hombre no hubiese pecado, el dosel de agua
que según hemos visto envolvía la tierra antes de] diluvio, no se hubiese
precipitado sobre la Tierra, ya que cuando creó al hombre "Dios no tuvo
razón para examinar el futuro sospechosamente para determinar que haría el
hombre, ni fue necesario que Dios examinase el futuro a fin de
prepararse para alguna eventualidad" ("¡Despertad!" de 22.1.689
pág 28). Por tanto, en las previsiones de Dios no entraba ni la lluvia, ni la
evaporación.
En el párrafo ("Usted puede vivir..." pág 38), sin embargo, nos
dicen, que "el ciclo del agua: evaporación, lluvia, ríos, etc. que -s/TJ-
empezó a operar después del Diluvio, es parte de la gran obra creadora de Dios
a fin de suministrar al hombre aquello que le es necesario". Y en ('La
Atalaya' de 1.1.93, pág 3) se nos dice "... En la creación ... Dios ...
abasteció la Tierra con un sinnúmero de minerales valiosos: Sobre todo, proveyó
agua en abundancia, que más tarde se convertiría en
componente fundamental y sostén de toda la vida terrestre".
A parte de encontrarnos ante otra de las tantas contradicciones
doctrinales de los TJ, hemos de decir que en las condiciones paradisíacas que
nos pintan los TJ no sería posible la vida, de ninguna de las Maneras.
Una pregunta, ¿Está previsto en la Nueva Tierra que predican los TJ que
de nuevo un dosel de agua, o de vapor de agua, circunde Ia Tierra, a fin de que
las condiciones sean las mismas que Dios tenía previsto inicialmente?
(Gn 2;4b) dice: "Al tiempo de hacer Yavé Elohim los cielos y la
tierra, no había aún arbusto alguno en el campo, ni germinaba la tierra
hierbas, por no haber todavía llovido Yavé Elohim sobre la tierra ni
haber todavía hombre que la labrase...". La Biblia es clara. Habían dos
motivos esenciales por los que la tierra no germinaba plantas: falta de lluvia
y no había el hombre. Lo primero debió empezar pronto... en ninguna parte dice
la Biblia que no había llovido hasta el Diluvio... ¡esto es
imposible!. El hombre fue creado en el sexto día.
Los TJ deben
fijarse que en este pasaje se dice: 'Al tiempo de hacer Yavé Elohim los cielos
y la tierra, no había aún arbusto alguno en el campo, ni germinaba la tierra
hierbas,...' Si son dos etapas distintas, la creación de los cielos y la tierra
y lo que ahora se está desarrollando a lo largo de los seis días creativos,
esta frase no puede entenderse ...
s/TJ:
¡Una mirada a los cielos estrellados ciertamente nos informa acerca de la
grandeza y el tremendo poder de Dios! (SI 8;3,4) (ls 40;26). Entonces considere
a la tierra. Dios la colocó en los cielos de modo que reciba precisamente la
cantidad correcta de calor y luz del sol. Y considere el ciclo del agua. La
lluvia cae para regar la tierra. El agua corre a los rías, los cuales fluyen a
los mares. El sol hace que el agua suba de los mares como vapor, que cae corno
lluvia para regar la tierra de nuevo (Ecltes 1;7) ¡Son muchísimos los
maravillosos ciclos que Dios ha puesto en funcionamiento para suministrar
alimento, abrigo y todas las cosas que necesitan el hombre y los animales!
Todas estas cosas nos dicen que Dios es de gran sabiduría y que es muy generoso
y se interesa en sus creaciones (Pr 3;19,20) (Sl 104;13-15, 24, 25) ("Usted puede vivir ..., pág 38)
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