s/TJ:
No toda persona recibirá resurrección. Personas que voluntariamente hacen lo que es malo después de conocer a Dios pueden estar pecando contra el espíritu santo. Y Dios no resucitará a los que pecan contra su espíritu santo. (Mt 12;32) (Hb 6;4-6) ("Usted puede vivir...", pág 171)
Los muertos sobre la tierra no resucitarán todos durante el "día del juicio". Adán, por ejemplo, ya fue juzgado en el jardín del Edén y fue condenado a muerte para siempre. (Gn 3;17-19) Igualmente aquellos cristianos de quienes el Señor dijo que no huirían del juicio de la Gehenna no resucitarán; puesto que son la posteridad de la serpiente... Los muertos que fueron malos, los refractarios al arrepentimiento, a la ley y a la corrección, no resucitarán para ser juzgados en el Mundo nuevo; pues la redención por la sangre de Cristo es imposible para ellos... ("Que Dios..." pág. 303-304)
Sin embargo, puesto que Dios es el Juez, no hay razón para que tratemos de determinar si ciertas personas inicuas del pasado o de tiempo modernos han de ser resucitadas o no. Dios sabe quien está en el Hades y quién está en el Gehena ("Usted puede vivir...", pág 171)
Análisis:
Podríamos recordar a los TJ que ellos mismos escriben: "La Biblia explica que cuando una persona muere queda libre de cualquier pecado que haya cometido: 'El que ha muerto ha sido absuelto de su pecado'(Rm 6;7) ("Usted puede vivir...", pág 175) Como los propios TJ nos indican en más de una ocasión que no hay que leer en la Biblia más que lo que dice, podríamos hacerles notar que aquí dice claramente: "El que ha muerto ha sido...", no dice : "El que ha muerto de los que han de resucitar ha sido...". Y esta última es, precisamente, la interpretación -errónea- que dan los TJ a este párrafo de la Biblia, porque a continuación escriben... "Esto significa que cuando a alguien se le resucita se le juzga sobre la base de lo que haga durante el Día de Juicio, no de lo que haya hecho antes de morir." O sea, que los TJ nos quieren decir que los que resucitan empiezan su nueva vida de cero, espiritualmente hablando, porque sea cual sea la vida que han tenido antes de la resurrección, cualquier pecado les ha sido absuelto.
Por otra parte, en (2Cor 5;10) se lee: "Puesto que todos nosotros hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo para que reciba cada uno según lo que hubiere hecho por el cuerpo, bueno o malo". Dice "lo que hubiéremos hecho bueno o malo", por lo que forzosamente si resucitan unos, los buenos, también deberán resucitar los otros, los malos, para que todos puedan recibir lo que les corresponde.