sábado, 19 de abril de 2014

DE CUÁNTOS LIBROS SE COMPONE LA BIBLIA. CÓMO SE COMPUSO

DE CUÁNTOS LIBROS SE COMPONE LA BIBLIA. CÓMO SE COMPUSO
s/TJ:
En realidad, la Biblia está compuesta de 66 libritos. La palabra griega biblia, de la cual viene la palabra española "Biblia", significa "libritos". ("Usted puede vivir... pág 49)
Para  que lleguemos  a ser  lo  suficientemente sabios  para obtener  la salvación que  nos promete  Jehová, necesitamos el  único libro  que nos dice acerca  de ello,  el Libro  de Dios,  las Santas  Escrituras.  Esta necesidad  es la  que el  apóstol Pablo  recalca al  superintendente más joven que él llamado Timoteo, cuando Pablo escribe: "Tú,  sin embargo, continúa  en las  cosas  que  aprendiste y  fuiste  persuadido a  creer, sabiendo de  qué personas  las aprendiste  y que  desde la  infancia has conocido los santos escritos, que pueden hacerte sabio para la salvación por medio  de la fe relacionada  con Cristo Jesús" (2Tim  3;14-15) Entre las personas de quienes Timoteo aprendió  las cosas que fue persuadido a creer estuvieron  su abuela Loida  y su  madre Eunice, quien  era judia. Desde la infancia  de Timoteo, Eunice, especialmente  pudo enseñarle los "santos  escritos" a  él como  su  hijito, pues  el esposo  de ella  era griego.  Sin duda ella lo llevaba a la sinagoga judía.
Los  santos escritos  que entonces  estaban disponibles  a Timoteo  para aprender eran  las Escrituras  Hebreas desde  el primer  libro, Génesis,
hasta el libro trigésimo nono y último, Malaquías, escrito centenares de años antes de que naciera Timoteo. A aquellos "santos escritos" hebreos no se añadieron escritos inspirados hasta que el apóstol cristiano Mateo escribió su Evangelio de la vida de Jesucristo, primero en hebreo, cerca del año 41 de nuestra era común, la llamada era cristiana.
Pocos años  después que se  escribió el  Evangelio de Mateo,  el apóstol Pablo salió en su primera gira misional... Después Pablo va a Tesalónica... Fue entonces que se  añadió el segundo libro griego inspirado a los  "santos escritos" hebreos, pues  bajo inspiración Pablo escribió  su  carta  de  consuelo  e  instrucciones  a  la  congregación cristiana perseguida en  Tesalónica...  Después de eso  el apóstol Pablo fue inspirado a escribir más añadiduras a los "santos escritos" hebreos, incluyendo una  primera carta a Timoteo.   En esta obra de  añadir a las Escrituras Hebreas inspiradas el apóstol Pablo tuvo la compañía de otros cristianos judios fieles, tales comno  Lucas el médico, Marcos, Santiago y Pedro.
Cuando Pablo  escribió una segunda  carta a  Timoteo, que fue  la última carta inspirada  de Pablo, él  y Timoteo  habían estado asociados  en la obra por quince años.  Durante todos aquellos años se hicieron las otras añadiduras  a  las  Escrituras  Griegas  Cristianas,  con  la  excepción posiblemente  del libro  de Judas...  y también  los cinco  escritos del apóstol Juan, que se escribieron para el fin del primer siglo de nuestra era  común. 
Por consiguiente cuando Pablo escribió su  carta final a Timoteo y dijo: "Toda Escritura es inspirada de Dios  y provechosa" (2Tim 3;16) sin duda habían  veintiún libros  inspirados, todos  dirigidos a  los cristianos, además de los treinta y nueve libros de las Escrituras Hebreas.
Hoy la expresión de Pablo: "Toda Escritura es inspirada de Dios" incluye los escritos  de Judas y Juan,  pues estos también fueron  escritos bajo inspiración del espíritu santo de Dios  y fueron añadidos a la colección de  escritos cristianos  inspirados, para  completar la  inspirada Santa Biblia.
Hoy, por lo tanto, "toda escritura" incluye los sesenta y seis libros de la Biblia, como ahora está dividida ésta en orden.  Los que practican el judaismo o la religión de los  judios rechazan los veintisiete libros de las Escrituras Griegas Cristianas.  Pero  en cuanto a nosotros, si vamos a tener éxito  en obtener la "salvación  por medio de la  fe relacionada con  Cristo Jesús",  debemos aceptar  estos escritos  inspirados de  sus apóstoles  y  discípulos. Debemos  aceptar  "toda  escritura"  que  es inspirada de Dios  el Padre de Jesucristo. Sólo se  esta manera podemos llegar a ser 'sabios para la  salvación'.  Los que rechazan parte de los inspirados "santos escritos" no son sabios y ciertamente no obtendrán la salvación a la vida en el nuevo orden de Dios. ("La Atalaya" de 1.4.64, pág 267 y ss).
Análisis:
Difícil será ponernos  de acuerdo en  que libros  de los tantos que  la humanidad  ha escrito,  realmente son  inspirados y cuales no, y porque precisamente los 66 que ellos dicen han de ser los inspirados y no  los 73 que dice la IC, o  porque no otros que no sean ni estos ni aquellos.
Lo que el apóstol Pablo nos  indica en el pasaje (2Tim 3;14-15) es de suma importancia doctrinal.  Ahí tenemos indicado el cauce como llega  a  nosotros  la   verdad  revelada  o  mensaje  evangélico: Tradición y  Sagrada Escritura. Entre los maestros de la fe de Timoteo hay que contar,  sin duda, a su abuela y  a su madre (2Tim 1;5), pero los TJ  no nos citan a los que sin  duda fueron los más importante: Pablo: "Pero  tú has seguido de  cerca mis enseñanzas, mi conducta,  mis planes, mi  fe, mi longanimidad, mi  caridad, mi paciencia, mis  persecuciones y mis aflicciones..."  (2Tim 3:10) y otros  muchos :  "... y cuanto  de mí  (Pablo)  oiste por  muchos testigos, confíalo a  hombres fieles que a su vez  sean capaces de enseñar a  otros" (2Tim 2;2). Este último pasaje,  también tiene gran  importancia  para la  historia  de  la tradición  cristiana: Timoteo  deberá escoger  no sólo  hombres fieles  y seguros,  sino capaces de enseñar a otros.
s/TJ:
"Toda Escritura": en el contexto presente se trata de los libros  sagrados, y en concreto de los  del AT, que Timoteo  ha aprendido desde su niñez. Bajo esa denominación paulina: "Toda Escritura" podría interpretarse no sólo el AT, sino también el NT. En concreto, Pablo probablemente cita el evangelio de S. Lucas como Escritura (1Tim 5;18) (Sería la más antigua cita de un pasaje del NT como  Escritura inspirada) y S. Pedro cita las cartas de S.Pablo equiparándolas a las demás Escrituras (2Pe 3;15 y ss).
Análisis:
Ya hemos dicho más arriba que  los TJ sólo aceptan como inspirados 66 libros y la Iglesia Catolica 73. Digamos sólo ahora que, mal que les pese a los TJ, si  esto es así es porque ellos aceptan una tradición  que con  sus  razones sólo  acepta  como inspirados  66 libros.  En cambio la Iglesia Católica acepta otra tradición en la que, también con sus razones, se acepta, además, 7 libros más como inspirados.
Añadamos también, al respecto, que el primer escrito del NT no fue el evangelio de S. Mateo -no fue escrito en el 41dC, sino hacia el 70-75dC.- sino las dos cartas a los Tesalonicenses, enviadas desde Corinto en  los años  50-51dC.  Y  el primer  evangelio fue  el de Marcos que se escribió en Roma en 64-70dC, no el de Mateo.
Lo que los TJ dicen  a  los judios  porque  no  aceptan el  NT, podríamos también decir, con  más poderosas razones, los católicos a los  TJ, por  no aceptar éstos, siete de los libros que la IC reconoce como inspirados: "Los que rechazan parte de los inspirados 'santos escritos' no son sabios y ciertamente no obtendrán la salvación a la  vida en el nuevo orden de Dios"... pero no somos nosotros quienes para juzgar...
s/TJ:
Sin embargo, puesto que todos estos libros bíblicos tienen un solo Autor, están en  armonía entre sí.  Un mismo tema  se extiende por todos ellos, a saber, el de que Jehová Dios restaurará condiciones de justicia mediante su reino.  El primer libro,  Génesis, explica cómo se perdió un hogar paradisíaco  debido a que hubo  rebelión contra Dios, y  el último libro,  Revelación, describe  como la  gobernación de  Dios hará  que la Tierra vuelva a ser un paraíso (Gn 3;19) (Gn 3;23) (Ap 12;10) (Ap 21;3-4) ("Usted puede vivir... pág 49 y 50)
Los primeros  39 libros  de la Biblia  se escribieron  principalmente en hebreo, con  parte muy  pequeñas en  arameo.  Los  últimos 27  libros se escribieron en griego, el lenguaje común  de la gente cuando Jesús y sus seguidores  cristianos  vivieron  en  la Tierra.   A  estas  dos  partes principales de  la Biblia  se les  llama apropiadamente  las "Escrituras Hebreas" y las  "Escrituras Griegas".  Una muestra de  que concuerdan la una con la otra  es el hecho de que las Escrituras  Griegas citan más de 365  veces de  las Escrituras  Hebreas y  hacen unas  375 referencias  a dicionales a ellas. ("Usted puede vivir... pág 50)
Análisis:
Jesucristo sabía escribir, como es indudable. Le hubiera sido sumamente fácil dejarnos por escrito un compendio de sus enseñanzas.  Es más, para el pueblo de Israel era lo acostumbrado: así lo hicieron todos los profetas del Antiguo Testamento.  Y, sin embargo, Jesús no dejó escrita ni una línea.  Cuando próximo ya el momento de  subir al Padre, el mismo Jesús quizá advirtiendo que los apóstoles no recuerdan muchas de las cosas que le ha enseñado, no  les deja  un  escrito:  les dice  que  el  Espíritu Santo  que recibirán les recordará  todas las cosas que le  han oído explicar (Jn 14;26) (Jn 16; 12,13)
Lógicamente, llegó un momento en que la predicación verbal se hizo insuficiente.  Es  entonces cuando se empieza  a escribir.  Parece que sólo seis de los trece  apóstoles escribieron algo. Y aún eso sólo ocasionalmente : casi  siempre cartas de circunstancias, para arreglar determinados asuntos, dar  encargos o avisos, etc. Nunca tratados doctrinales. Los mismos Evangelios, como  es sabido, no son biografías de Jesús, sino  breves esquemas catequéticos de las narraciones  mucho  más amplias  y  comentadas  de la  predicación apostólica  (Jn  21:25).   Por  eso  no es  de  extrañar  que  los apóstoles  remitan a  los  fieles  no a  sus  tratados  sino a  su predicación  oral.  Es  típico el  caso de  S. Pablo  -el que  más escribió, sin duda,  y el que más doctrina dió  en sus escritos, a pesar de  ser cartas ocasionales-  que remite constantemente  a su predicación  oral ,  o  lo más  a  una carta  anterior  en que  la recuerda (Gal  1; 8,9)  (2 Tes 2;  5,15) ( Rom  10; 10-17)  (1 Cor 1;17) (11;2) (15;14) (9;16) (1 Tim  1;11) (Hech 2; 32) ( 3;15) (4; 18-20) (5;32) (10; 39-42) (13;31) (26; 16-18)
Así, el católico es coherente cuando acepta la Biblia y las  interpretaciones de quienes a  lo largo de los  siglos como sucesores  de  los apóstoles  se  han  esforzado en determinar y precisar su verdadero  sentido e  interpretación.  Y  no queramos quitar autoridad a estos hombres porque la vida de alguno de ellos nos llame a escándalo. También Judas  falló y muchos en tiempo de Jesucristo se escandalizaban al ver las acciones de los escribas y fariseos, pero  Jesús les dijo:  "En la  Cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos.  Haced, pues y guardad lo que os digan, pero  no los imiteis en las obras, porque ellos dicen y no hacen". En una palabra,  Jesucristo escogió a hombres normales para que, con  autoridad, predicaran  su palabra. Si alguno de estos hombres juzgamos que ha fallado en  su vida y en sus obras e incluso si, llevando el juicio  al extremo, creemos que muchos han fallado, siguen, a pesar de  ello, ostentando la responsabilidad y la autoridad  que Jesucristo les  otorgó y de la que también, un día, deberán rendir cuentas.
De entre el bosque de escritos que existían en los primeros siglos de la era cristiana, los  propios sucesores de los apóstoles sobre los que planeaba las palabras de  Jesucristo "Y sabed que yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28;20) y "el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi  nombre, ése os lo enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que yo os he dicho" (Jn 14;26), se sintieron con la  autoridad necesaria  para discriminar cuales podían considerarse libros en los que realmente se contenía la verdadera doctrina de Jesucristo y, por otro lado, reflejaban de verdad la vida de aquellas primeras  comunidades y cuales no cumplían aquellos requisitos.  Y así lo hicieron.
¿Quienes  sino ellos,  y sólo  ellos, podían  constatar que  tales libros dicen la  verdad y tales son apócrifos?,  ¿que tales cartas de S.  Clemente Romano o la  atribuída a S. Bernabé,  por ejemplo, -tal  vez  anterior  a  los  mismos escritos  de  S.Juan-  no  son aceptables  y en  cambio la  carta a  los Hebreos,  sin nombre  al principio y sin firma al final, lo  es?.  Y a lo largo de los años se compuso  la Biblia, compendio  de todos aquellos  escritos, más  los que igualmente se seleccionaron del AT, considerados por la IC  inspirados por el Espíritu Santo.
Y no hay  ninguna dificultad en  que las  cosas sean así. Lo que Jesucristo y los  apóstoles pretendían es que el mundo crea en la Revelación,  no exige  la  escritura  más que  la palabra, ni  la palabra  más que  la escritura: exige la certeza de  la locución divina, la seguridad de que lo que  se transmite es lo que Dios ha hablado.  Que lo  que Dios ha dicho, nos llegue  por escrito o por palabra  del  que lo  ha  oído,  es  totalmentes  secundario  e indiferente. Y es absurdo sostener que sólo  por escrito podemos llegar a la  certeza de la locución divina. Los cristianos de la primera hora, de los primeros veinte años que siguen a Pentecostés, en Palestina y en Grecia, Asia Menor, Roma y España no tenían un solo renglón en que apoyar su fe. Todavía no existía nada del NT.
La Biblia católica  contiene: 73 libros, 1.324  capítulos y 35.559 versículos. La Biblia de los TJ y en general la de los protestantes,  contiene: 66  libros, 1.197 capítulos y 31.395 versículos.
Los TJ  aseguran que en la Biblia  está todo lo que  Dios nos tenía que comunicar. Que es imposible el que algún día se encuentren otros libros inspirados. Pero S.Pablo en (1Cor 5;9)  alude a una carta suya anterior que se da por perdida. En (Col 4;16) S. Pablo alude, asimismo, a  otra  carta anterior. De  todos modos  esta última parece ser la de "Efesios" (Véase BAC, Sagradas Escrituras II, pág 667)