s/TJ:
En la transmisión de los dones del
espíritu santo siempre intervenía por lo menos un apóstol o Pablo. Por eso,
esta transmisión de los dones del espíritu santo, cesó, fue eliminado al morir
el último apóstol.
Por consiguiente, cuando las personas que habían recibido esos dones de los apóstoles murieron, el don milagroso
cesó. Para este tiempo, la Congregación cristiana estaba bien fundada y se había
extendido a muchos países, habiéndose establecido como organización de Dios. (1Cor 13;8).
La organización de Dios ya era como un
hombre y, por tanto, había adquirido suficiente conocimiento y ya no le eran necesarios los
dones de profecía, lengua y conocimiento procedentes del espíritu. (1Cor 3;11)
A partir de entonces, el espíritu santo
tuvo como templo, no el cuerpo de cada uno, sino el cuerpo, en conjunto, de la organización.
Esta, estando llena de su espíritu, ha glorificado a Dios (1Cor 6;19) y ha dado su fruto
(1Cor 13;8b). ("La Atalaya" de 15.7.92, pág 28-31)
Análisis:
Los TJ dicen: "Por ello nos acercamos
al conocimiento perfecto y 'lo que
es completo' ha de estar próximo"
(1Cor 13;9-10) ("La Atalaya" de 15.7.92, pág 30). Pero si
todavía no hemos llegado a 'lo que es completo' que es
cuando 'lo que es parcial será
eliminado'(1Cor 13;8b) ("La Atalaya" de 15.7.92, pág 30), ¿por
qué los TJ dicen que los dones del espíritu
santo que es lo que es parcial, han sido
eliminados ya al establecerse la Congregación cristiana
como organización de Dios?
Viendo el
contexto de (1Cor 6;18), ¿no queda claro
que somos templos del Espíritu Santo cada uno de nosotros
individualmente, y no "en conjunto". Examinemos
el versículo (1Cor 6;19): "¡Qué! ¿No saben
que el cuerpo de ustedes (en
conjunto) es el templo del espíritu santo que
está en ustedes, el cual tienen de Dios?
También ustedes no se pertenecen a sí mismos,
porque fueron comprados por precio. Sin
falta, glorifiquen a Dios en el cuerpo de ustedes (en conjunto)"
(NM) "¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo,
que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que por tanto no os
pertenecéis? Habéis sido comprados a precio. Glorificad, pues, a Dios en
vuestro cuerpo" (NC)
Además del templo del Dios verdadero en la
Jerusalén antigua, las Escrituras mencionan otros muchos templos,
por ejemplo: El templo de Dagón (1Sam 5;2), el
de Zeus (Hech 14;13) y el de Artemisa (Hech
19;35). Cada uno era el templo de alguien, ya fuera el Dios verdadero
o un dios falso. Pero la Biblia también
demuestra que el cuerpo físico de
cada cristiano se convierte en
templo de Espíritu Santo (1Cor 6;19)
Al desconocer a la persona del
Espíritu Santo, es decir a Dios mismo, a los
TJ les es imposible entender esta enseñanza de las
Escrituras, es decir, que la persona
de Dios llegue a estar presente dentro de cada
creyente.
Jesús dio la promesa de esta relación
estrecha y maravillosa con Dios, cuando dijo: "Yo rogaré al
Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para
siempre: el Espíritu de verdad... vosotros le conocéis, porque mora con vosotros,
y estará en vosotros" (Jn 14;16-17)
Los TJ con su sistema
de ir adecuando todos los pasajes de la Biblia
que no se ajustan a su previa interpretación de la misma,
modifican el sentido claro de este
pasaje, añadiendo -esto sí entre
corchetes-, la expresión "en conjunto" que
no aparece por ninguna parte en el original para no
aceptar lo que sencillamente Pablo está enseñando: Que el
Espíritu Santo mora en cada uno de nosotros.
Si se tiene en cuenta el versículo
anterior, o sea, (1Cor 6;18), la interpretación
correcta se hace
más manifiesta: "Huid la fornicación.
Cualquier pecado que cometa un hombre, fuera de su cuerpo
queda; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo" (1Cor
6;18). Pablo está hablando, con claridad manifiesta, y así
lo entienden los TJ al no colocar la frase
"en conjunto", del cuerpo individual de cada cristiano. Precisamente,
por esto, les da a entender, a continuación, la gravedad del pecado de
fornicación, ya que están pecando contra el propio cuerpo
que es templo del Espíritu Santo.
s/TJ:
Habiendo efectuado su propósito de
demostrar que el poder de Dios estaba sobre su representante, Jesús, y sobre sus discípulos
como los primeros miembros de la congregación cristiana, ya no se necesitaron esos dones
milagrosos y fueron quitados. Pablo entonces se refiere a esto cuando dice: "El amor
nunca se acaba. Pero aunque haya dones de profecía, serán quitados;
aunque haya lenguas, cesarán; aunque haya conocimiento, será quitado" (1Cor 13;8) ("La Atalaya" de 1.12.59,
pág 724)
"Pero (1Cor 13;11) aplica también
a los cristianos individualmente, ya que es necesario que los cristianos
crezcan espiritualmente también de un modo individual. Existe un verdadero peligro de permanecer en la infancia
espiritual en vez de progresar hacia la madurez cristiana. Por eso, Pablo nos insta: "Sigan
poniéndose a prueba para ver si están en la fe, sigan dando prueba de lo
que ustedes mismos son" (2Cor 13;5) ¿Se ha autoexaminado para ver si ha estado progresando espiritualmente
desde que se bautizó, o se ha quedado estancado?
Nuestro deseo o apetito de alimento
espiritual sólido es un buen indicador de si hemos crecido en sentido espiritual o si aún somos pequeñuelos espirituales y
sólo queremos leche como alimento (Hb 5;12-14).
Análisis: